miércoles, 10 de julio de 2013


Regresamos

Hola, tras varios meses trabajando en el proyecto... regresamos. Ya está activa la web del curso: Una mirada antropológica al mundo de la viñeta (3ª edición).

 

Para quien lo estime oportuno, pueden seguirnos en el pájaro azul o si prefieren facebook también.

Un avance del programa aquí 

 

Y a la vuelta del verano...


 

Cómic-protesta oriental


Una viñeta de 'Los pies vendados' (Astiberri), de Li Kunwu.

Marjane Satrapi abrió una vereda con Persépolis. Le han seguido tantos ilustradores que el cómic-protesta oriental circula ahora por autopista. Irán es un filón para los dibujantes y un drama para los derechos humanos, como comprobó en sus propias carnes Mana Neyestani, encarcelado tras una ilustración y protagonista de un episodio kafkiano que le hizo temer por su vida y que ha reflejado en la sobrecogedora novela gráfica, Una metamorfosis iraní (La Cúpula). Los autores de El paraíso de Zahra(Norma editorial) se refugiaron en el anonimato —la obra va firmada por Amir y Khalil— para sortear las represalias tras su relato de los crímenes de estado contra los estudiantes que protestaron contra la fraudulenta elección presidencial de 2009.

La madre y el hermano de Mehdi, un joven de 19 años desaparecido en Teherán durante una manifestación, le buscan en vano por hospitales, cárceles y cementerios. Esa desesperada indagación permite a los dibujantes retratar la corrupción política, económica y moral del actual régimen iraní, donde la religión resulta una vulgar fachada para enmascarar sus tropelías.

El cómic del chino Li Kunwu, Los pies vendados (Astiberri), no responde al mismo patrón de denuncia (el dibujante trabaja para el partido comunista de su país), pero sí se asemeja en la fuente biográfica que alimenta la historia, en la elección de una víctima como protagonista, en la vocación documental que cabalga entre el periodismo y la historia y en la utilización de un austero blanco y negro.
Unos pies de loto de oro no debían superar los 7,5 centímetros. Esa era la longitud ideal del pie femenino que aspirase a ser admirado en Yunnan (China). No era simple vanidad. A veces era supervivencia. “Cuando eres pobre no te vendan los pies y cuando no te vendan los pies te vuelves pobre”. Contra argumento tan definitivo, de nada sirven la huida, los noes y los llantos de Chunxiu. La niña que había correteado entre los puestos de bolas de arroz inflado, escritores de cartas y linternas mágicas del mercado dejó de correr.
Li Kunwu dibujó la historia de Chunxiu, su niñera. “Lo que más me impresionó”, cuenta su editor, Laureano Domínguez, “aparte de la crueldad que suponía la costumbre de vendar los pies, que era una auténtica tortura, es el hecho de que Chunxiu primero fuera víctima de esa tradición y después lo volviera a ser de los que decían que habían llegado para liberar a China del feudalismo”.

En 1966, los comisarios de la Revolución Cultural obligaron a la familia de Li Kunwu a prescindir de su niñera. Con sus pies deformes, la consideran “un arcaísmo feudal”. Chunxiu murió, pobre y sola, en 1978. Tal vez Li Kunwu se sentía en deuda con aquella mujer que caminaba lentamente, le contaba historias clandestinas de seres fantásticos —mal vistos por los nuevos tiempos de realismo maoísta—, y le regaló unos zapatitos bordados en los que cabían solo pies “de loto de oro”.

En el caso de Mana Neyestani (Teherán, 1973), la víctima fue Mana Neyestani. “Hice el libro por dos razones. La primera es que mi trabajo es contar historias y encontré que mi experiencia personal era interesante, tiene suspense, clímax, amor, tristeza y humor por momentos. La segunda es que necesitaba una terapia para evadirme de los recuerdos que me perturbaban y así los transfería a los papeles”, explica por correo electrónico desde Francia, donde se refugió tras salir de la cárcel. Neyestani colaboró con numerosos periódicos políticos hasta 2000, cuando el régimen se estrechó ideológicamente. Durante un lustro vivió de la prensa juvenil hasta que en 2005 incluyó en una ilustración a una cucaracha que pronunciaba una palabra azerí (“Namana”), que desató oleadas de movilizaciones de la comunidad azerí, reprimidas con violencia por las autoridades que, a su vez, culparon al dibujante de instigarlas. El precio por su cucaracha fueron dos meses de cárcel hasta que logró huir de Irán.

Tereixa Constenla 
Vía: El País, 09/07/2013
F:http://cultura.elpais.com/cultura/2013/07/09/actualidad/1373394535_935784.html

martes, 25 de junio de 2013

Dave Gibbons: “Hoy necesitamos héroes en política”



El dibujante del mitico cómic 'Watchmen' Dave Gibbons. / Massimiliano Minocri (EL PAÍS)

El cómic se hizo adulto no hace tanto, en 1986. Fue de golpe. El milagro de la novela gráfica se llamó Watchmen, de complejidad narrativa sin igual hasta entonces y con un tratamiento del superhéroe de psiquiátrico. En los EEUU de 1985 que aún preside Nixon y marcados por el pavor nuclear contra la URSS, los superhéroes vigilantes que ayudaron a ganar en Vietnam han sido prohibidos y uno, El Comediante, asesinado. Por vez primera, los héroes son débiles, moralmente ambiguos, ideológicamente dudosos: Rorschach (amargado ultraderechista y paranoico), el Dr. Manhattan (con superpoderes pero incapaz de sintonizar con los sentimientos humanos), Ozymandias (genio extraño); Espectro de seda (fémina llena de complejos)…

El guionista fue el revolucionario Allan Moore (padre también de V de Vendetta), pero si la obra (premio Hugo a un cómic por vez primera, en 1988; entre las 100 mejores novelas de todos los tiempos, según Time en 2005) funciona es también por unas meticulosísimas ilustraciones de Dave Gibbons (Londres, 1949), que se sometió a una estructura muy clásica, con unas ya míticas nueve viñetas por página, pocos bocadillos, sin líneas de movimiento… “Fue un sacrificio consciente: el guión era ya lo bastante complejo como para hacer filigranas, por eso apostamos por un estilo directo que permitía también a Moore un mayor control de cada viñeta al saber la estructura”, comenta Gibbons en Barcelona, donde promociona la reedición de la obra en España bajo el sello ECC.

Pero como en todo en Watchmen, lo simple es apariencia. “Se trataba de confundir al lector ofreciéndole, bajo esa opción gráfica tradicional, un mensaje más complejo: la ambigüedad entre el bien y el mal, la doble moral del héroe… Es como caminar por un sendero floreado que acaba conduciendo de golpe a un bosque oscuro donde alguien te pega con un bate de béisbol”, simboliza Gibbons, con inquietante semisonrisa lateral bajo sus metálicas gafas.

Watchmen está cargado de repeticiones simbólicas y niveles de lectura, tantos que ha sido bautizado como el Ulises del cómic. Y las aportaciones de Gibbons (que asegura que nunca leyó la novela de James Joyce) a ese juego fueron muchas más de las que se han descubierto hasta ahora. “En obras así hay que dejar el ego muy atrás; todo fue fruto de conversaciones de hasta cuatro horas de teléfono entre él y yo…”. ¿Por ejemplo? “Estábamos trabajando en el traje de El Comediante y el primero, de tipo militar, no funcionaba; luego optamos por uno de cuero negro y para matizar lo oscuro le puse la chapa amarilla del Smiley. Al verlo, Moore, dijo: ‘¿Por qué no llevamos la muerte de El Comediante al inicio y manchamos con una gota de sangre el Smiley?’. Vale, yo introduje la chapa, uno de los iconos del cómic, pero Moore le dio el sentido”. Algo parecido ocurre con los Relatos del navío negro, la publicación que siguen los vigilantes. “No tenía sentido que los superhéroes leyeran cómics de superhéroes, por lo que en el primer capítulo inventé esa revista sobre piratas; en el tercero, lo seguían leyendo y entonces Moore propuso utilizarlo como analogía”.

La watchmenmanía, sin embargo, ha superado a los propios autores, hasta el extremo de que los fans ven cosas que ellos nunca imaginaron. “Nos han hecho notar que los enchufes de los postes donde se conectan los vehículos tienen la forma de Smiley”. Lo más chocante para el dibujante ocurrió en otra viñeta. “Hicimos que Dani (Buho nocturno) y Lorie (Espectro de seda) salieran a cenar a un restaurante y de fondo pusimos a una pareja de homosexuales viejos; nos pareció que en un mundo alternativo las relaciones homosexuales en la tercera edad se aceptarían con facilidad… Pues a unos cuantos lectores les pareció ver que esa pareja eran los personajes de Justicia Encapuchada y el Capitán Metrópolis, de los que nos burlábamos por la conducta sadomasoquista de uno y del otro por ser exMarine retrógrado y homófobo; ni Moore ni yo lo pensamos nunca así”.

Gibbons celebra que ese grado de detallismo lo respetara la versión cinematográfica de Zack Snyder en 2009. “Se nota que es lector de cómic y que había adaptado 300; leí el boceto de guión y en él Ozymandias moría; cuando nos vimos por vez primera, sin decirle nada, se me avanzó y dijo: ‘No te preocupes, que Ozymandias no muere’... No es un filme perfecto pero, si tenía que convertirse en película, es lo mejor que se podía hacer”, dice el dibujante, marcando distancias con Moore que, como en todas las adaptaciones, retiró su nombre de los créditos.

La potencia de Watchmen es tal que aún hoy otro de sus lemas célebres, “¿Quién vigila a los vigilantes?”, la frase clásica de Juvenal que reza en las paredes que asoman en el cómic, es hoy de triste vigencia. “Siempre hacemos una transferencia de poder y lo dejamos en manos de esos elegidos y ya luego nadie más controla nada. En Watchmen fuimos más allá y planteamos los problemas de cuando alguien se autoelige: los vigilantes no han sido escogidos por nadie; tiene un punto mesiánico”. Hoy las cosas, cree, están más fáciles para la sociedad que los EEUU que ellos crearon. “Internet y las redes sociales hacen más difícil modificar o suplantar hoy a los héroes; la ciudadanía puede ahora controlar la desviación de un héroe o un dirigente”.

Pero no quiere Gibbons llevar la cosa más allá, se le nota incómodo. Resopla cuando se le pide qué cumpliría el papel de la URSS y la amenaza nuclear en una actualización de Watchmen. “Hoy todo es más difuso y local; quizá el terrorismo islámico”. También duda sobre la necesidad de que existan héroes o no y de su desmitificación, clara apuesta suya y de Moore hace 27 años. “El cómic surge de una pregunta: si hubieran superhéroes, ¿por qué alguien se pondría un traje? Siempre partimos de que es gente buena y que lo hacen sacrificándose para combatir el mal… Pero es poco creíble: también está el darse el gustazo de ser un superhéroe aclamado y olvidamos que son psicópatas sedientos de adrenalina… Juegan con que en realidad necesitamos héroes, gente capaz de superarse a sí misma, de darnos ejemplo, eso nos atrae… Y sí, de ese tipo de héroes necesitamos algunos en política hoy”.

Se sorprende Gibbons quizá de lo que acaba de decir porque matiza, raudo. “Watchmen no es un tratado político, habla de la condición humana… El problema es que cada uno tiende a verse como un héroe y que el villano no piensa nunca que lo es”.

Vía: El País, 24/06/2013
F:http://cultura.elpais.com/cultura/2013/06/24/actualidad/1372089203_988281.html

miércoles, 19 de junio de 2013

Cuadernos de Cómic


“CuCo –Cuadernos de Cómic-”, un nuevo medio digital.

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CuCo, cuadernos de cómic nace con la voluntad de aportar un nuevo espacio teórico en torno al cómic. Lo hace en un buen momento, opinamos. Un tiempo en que la historieta como forma de expresión artística está recibiendo la debida atención tanto por los medios de comunicación como por los foros académicos.
Prensa y otros medios de comunicación dedican cada vez mayor atención al cómic, y lo hacen, además, desde una aproximación desprovista de lugares comunes y falsos tópicos. Secciones fijas en periódicos y revistas culturales, programas radiofónicos divulgativos y miradas desacomplejadas desde la televisión. Y el acercamiento académico es bien patente tanto en una reactivación de la investigación doctoral (con varias tesis publicadas en el siglo XXI), como por la presencia de los estudios monográficos para revistas culturales. También proliferan eventos vinculables a la oferta universitaria o experiencias desde museos y centros oficiales.
Un panorama en el que abundan propuestas en línea como páginas web especializadas, blogs personales de marcado carácter profesional, pluralidad de “sites” que sin duda dibujan un panorama óptimo para imaginar un nuevo paso, el que nos animamos a dar ahora.
CuCo nace de la voluntad sin ánimo de lucro de configurar un nuevo espacio que albergue artículos, ensayos, estudios, análisis, crítica rigurosa y entrevistas. Para nosotros todos los temas, obras y autores, épocas y latitudes, son bienvenidos y entendidos como materia digna de estudio. Autores clásicos y contemporáneos, escuelas, editoriales, obras de todo tipo, el cómic más minoritario y la historieta más comercial, nos parecen dignos puntos de arranque para la mirada crítica y el espíritu investigador. Todas las disciplinas del estudio pueden además abordar al mundo de la historieta desde su óptica, que será enriquecedora. Buscamos un modelo de artículo basado en el rigor, estudios donde la fuente y el dato contrastados tengan el peso necesario a la hora de establecer una tesis o conclusión.
CuCo, cuadernos de cómic quiere acoger a todas las firmas posibles, de las más reconocidas y arraigadas en el estudio de los cómics pero también a las nuevas, jóvenes generaciones de estudiosos que, desde diversas disciplinas tengan algo que decir en relación a la historieta. Es una apuesta por la renovación del paisaje teórico nacional, sin obviar la profusión de nombres consolidados y que siguen en activo, investigando, teorizando.
Nuestra intención es, a partir de esta invitación, articular un primer número que esperamos en la mayor brevedad poder dotar de un ISSN que hará fácilmente localizable al volumen en la red. Número al que deseamos sigan sucesivos, que colgaremos puntualmente en nuestra web (en construcción, aunque ya disponemos de este blog como primer vehículo comunicativo: http://cucocuadernos.wordpress.com/)
Esta presentación tiene el fin de invitar a participar a todo el que se sienta atraído por este proyecto, quien esté interesado en publicar en CuCo tan solo deberá conocer nuestras normas de estilo (descargables en el blog de la revista) y enviarnos sus trabajos a la dirección de correo electrónico cucocuadernos@hotmail.es, para que valoremos su publicación en la revista según especifican las “Normas de publicación” (consultables igualmente en el blog).
También es objetivo de esta carta darnos a conocer al lector apasionado por la historieta como medio. A ese futuro lector que es, sin duda, parte necesaria de todo proyecto de revista. En este sentido, esta carta es una bienvenida.
Octavio Beares y Gerardo Vilches

F:http://florayfauna.blogspot.com.es/2013/06/cuadernos-de-comic.html

'Se puede hablar de cómic sin más excusas ni intentando explicar toda su historia'

Santiago García, fotografiado con las dos antologías en Madrid. | J. M. R.Santiago García, fotografiado con las dos antologías en Madrid. | J. M. R.
  • Santiago García coordina las antologías 'Supercómic' y 'Panorama'
  • Aspira a situar el cómic en el escenario general de la cultura actual
  • El primer trabajo se presenta como un conjunto heterogéneo de ensayos
  • 30 autores de la historieta actual en España participan en el segundo
  • Ofrece una vista general de la producción nacional de la última década
Con la mayoría de los ensayos sobre cómic publicados hasta ahora en España ha pasado como con las clases de Historia del instituto: se recreaban en el Neolítico y nunca llegaban a la Guerra Civil ni a la Transición, tal vez para no resucitar polémicas. En paralelo, los textos de análisis del tebeo y sus circunstancias unas veces se antojaban remotos, en otras ocasiones tendían al catálogo de caducidad casi inmediata o por último, y he aquí lo peor, colocaban el foco en cualquier ángulo menos en la posibilidad de disfrute que el género ofrece a un público de educación eminentemente visual.
Por suerte esa inclinación de los estudiosos de la historieta hacia la mera cronología, el enciclopedismo e incluso lo políticamente correcto parece que por fin queda atrás. Ya no hace falta conocer las peripecias de la escuela Bruguera para gozar la actual novela gráfica española. Los lectores se asoman a los últimos lanzamientos sin complejos y con interés, lo que no deja de ser un milagro en plena crisis económica. Se publican títulos de temática variada, en formatos insólitos y con el impulso de nuevas editoriales (Entrecómics Cómics, ¡Caramba!, Fulgencio Pimentel, Apa Apa). Se fortalece el contacto entre colegas hasta el punto de configurar algo muy parecido a un circuito. En definitiva, asistimos a una
sorprendente Edad de Oro de la viñeta autóctona.

Tal es el escenario que se ha encontrado Santiago García (Madrid, 1968) nueve meses después de su última visita a España. Licenciado en Periodismo, traductor, guionista y voz autorizada en relación al Noveno Arte, es el artífice de dos títulos fundamentales para entender lo que está sucediendo: las antologías 'Supercómic' (Errata Naturae) y 'Panorama' (Astiberri), ambas recién salidas de la imprenta.

"A las dos les anima un mismo espíritu, un mismo impulso inicial: básicamente, situar el cómic en el escenario general de la cultura actual. No hacer un producto para especialistas o para coleccionistas. El cómic tiene potencial para ser un medio de expresión y artístico contemporáneo como cualquier otro", enfatiza el ex director de las revistas especializadas 'U' y 'Volumen', que vierte lecturas y opiniones a través del blog Mandorla y en su cuenta de Twitter.

García califica de "lastre" la referida tendencia a la inclusión del ensayo tebeístico. "Se intenta que se vea todo el monte y al final lo que se ve es una cosa amorfa. Es más interesante que si hay diferentes tendencias cada una intente crear su propia cara antes que dar lugar a una especie de consenso o de que-haya-un-poco-de-todo", tercia.

De lo divulgativo a lo académico

'Supercómic' y 'Panorama' son obras colectivas que se complementan a la perfección. El primero, subtitulado 'Mutaciones de la novela gráfica contemporánea', se presenta como un conjunto heterogéneo de ensayos. Reflexiones sobre la memoria, la autobiografía, la sexualidad, la reinvención de los superhéroes, el manga, el noir... ponen de manifiesto la mayoría de edad y la riqueza de unas páginas hasta hace poco consideradas de temática infantil.

Críticos, expertos en lenguaje visual y afamados francotiradores como Alberto García Marcos, Pepo Pérez, Jordi Costa y Daniel Ausente son algunos de los participantes. El veterano Max y la promesa Mireia Pérez firman a cuatro manos un metarelato sobre la búsqueda de quien se sienta frente a la mesa de dibujo.

"La idea es presentar ensayos al público general dicéndole que se puede hablar de cómic sin excusas ni intentando explicar toda su historia. Más que hablar de cómic se invita a entender aspectos de la Cultura a partir del cómic", subraya García a propósito de un libro que aspira a atraer a seguidores del escritor Roberto Bolaño, el cineasta Paul Thomas Anderson o el videojuego 'GTA', platos de un menú cultural que se menciona en el prólogo. "Hay ensayos que van desde lo divulgativo hasta lo realmente académico, cubre mucho espectro", resume el antólogo.

Aportaciones de Paco Alcázar, Max y Pere Joan a 'Panorama'.Aportaciones de Paco Alcázar, Max y Pere Joan a 'Panorama'.

En 'Panorama', por su parte, 30 autores representativos de la historieta actual en España aportan un trabajo inédito para brindar un escaparate de la producción nacional de los últimos 10 años. A través de una selección difícilmente mejorable y de un capítulo final de reseñas materializado por Alberto García Marcos y Gerardo Vilches queda de manifiesto la evolución del tebeo, patrio o no: "De cine de los pobres a literatura contemporánea", en acertada síntesis de García, que dio libertad absoluta a los profesionales con los que contactó.

El coautor de la serie 'El vecino' y las novelas gráficas de próxima publicación 'Beowulf' y 'Las meninas' sí admite que en esta vista general hay "una intención promocional" de la historieta de aquí y ahora. Así, se pretende que las aportaciones de Antonio Altarriba y Kim, Max, Paco Roca, Micharmut, Miguel Gallardo, Alfonso Zapico, Miguel Ángel Martín, Santiago Valenzuela, David Rubín, Rayco Pulido y David Sánchez, entre otros, sirvan de anzuelo tanto para iniciados como para neófitos. Quedaron fuera por exigencias del guión los autores especializados en humor y aquellos otros que trabajan para industrias foráneas (EEUU, Francia, Japón).

En cualquier caso, García advierte: "Es un libro del que no te pueden gustar todas las historias. Es imposible, no está hecho para eso. Es más, sería raro y preocupante. Pero si tampoco te gusta ninguna es que no te gusta el cómic".

Portadas de las novelas gráficas 'Blankets', 'Arrugas' y 'María y yo'.Portadas de las novelas gráficas 'Blankets', 'Arrugas' y 'María y yo'.

Nacimiento del cómic social

¿Y dónde está el origen del 'boom'? "Es un proceso que lleva mucho tiempo acumulando inercia, no se explica por un solo factor", constata quien recibió en 2011 el premio a la divulgación en el Salón del Cómic de Barcelona. "Pero si hay dos momentos que confirman este modelo en su viabilidad editorial. Uno es la publicación de 'Blankets' por Astiberri, en 2004. Era la primera vez que se publicaba un tomo de esas características. Costaba carísimo, tanto que la editorial pensó en sacarlo en tres volúmenes hasta el último momento. Al final lo sacó en uno solo y funcionó muy bien".
"El otro momento clave es en 2007, cuando salen 'Arrugas' y 'María y yo', que tienen un éxito brutal. A partir de ahí es una estampida, todo el mundo se tira detrás de ellos", reflexiona el autor sobre el impacto de dos obras de temática social, sin olvidarse de la llama que a finales de los 90 mantuvo encendida la mítica revista 'Nosotros Somos Los Muertos'.

Portada de 'Panorama', con ilustración de Javier Olivares.Portada de 'Panorama', con ilustración de Javier Olivares.

García afirma que coordinar este doble proyecto ha sido gratificante y fácil. Y eso que todo el operativo se dispuso desde la ciudad de Baltimore, donde reside. "Ha sido en un 99% igual que si lo hubiese hecho desde España. Hoy en día todo se hace por mail y a través de Internet", admite. Una experiencia, la de vivir en una de las cunas del género, impagable para cualquier especialista en la materia.

"Me está aportando mucho. Abre un poco la cabeza, te hace ver que hay otra forma de hacer las cosas. Por ejemplo, he descubierto el mundo de los festivales de cómics alternativos, como la SPX de Bethesda, en Maryland, o el MoCCA Fest de Nueva York y el Festival de Cómic e Ilustración de Brooklyn, dedicados únicamente a lo que llaman ellos 'small press', que ya no es cómic alternativo, sino de autor, artístico, fanzinero... Ves cómo eso puede generar una dinámica y un circuito. Ayuda a entender mejor cómo se está articulando lo que queda de la industria americana y permite ver con perspectiva el mercado español. Al volver de estar fuera durante meses captas las cosas más destiladas: las tendencias, los sentimientos... Se ve 'the big picture'...".

¿Tendrá este momento dulce un final traumático? "Ésa es la pregunta del millón", confiesa García. "Ojalá lo supiéramos. Hay dos factores a tener en cuenta: uno está fuera de nuestras manos y es la crisis general. Y dentro de las condiciones más específicas de la industria del cómic, creo que va a depender muchísimo de lo que hagamos nosotros. Sería interesante que autores, editores e incluso distribuidoras tuviéramos la capacidad de hacer análisis generales y trazar estrategias para desarrollar a largo plazo. A veces parece que vamos haciendo la guerra por nuestra cuenta en lugar de unir esfuerzos y ayudarnos para llegar más al público", concluye.
Jose María Robles | Madrid

F:http://www.elmundo.es/elmundo/2013/06/10/comic/1370874878.html?a=fdce8ec9b166c4f2dbf10541f30c3e7f&t=1371627957&numero=

miércoles, 22 de mayo de 2013

Una ventana al Irak de hoy


Una parte de la historia de 'Casa Babili'.

Contar la ocupación estadounidense de Irak desde el punto de vista de unas jóvenes iraquíes laicas es una cierta novedad. Hacerlo de la mano de una escritora iraquí y a través de una novela gráfica es una bella rareza, que bajo el título Casa Babili se ha presentado recientemente Madrid. La publicación coincide con el décimo aniversario de la invasión y con un momento en el que el foco mediático hace tiempo que se ha trasladado a otros países, mientras Irak se desangra.
Casa Babili. La odisea de los iraquíes en el Bagdad ocupado (Norma editorial) cuenta cómo Hayat Babili, una periodista divorciada de 30 años, que vive refugiada en el sótano de la casa familiar, lucha contra los islamistas bardudos y también contra los soldados estadounidenses que campan a sus anchas por las calles de Bagdad.

La novela gráfica abre al lector de par en par las ventanas de la casa Babili.

Esta novela gráfica abre al lector de par en par las ventanas de la casa Babili. Allí dentro, en esas estancias con olor a miel y arena del desierto, el lector asiste a la extraordinaria cotidianeidad iraquí, a los miedos, la muerte, la represión y a la dificultad de ser mujer en el Irak de después de la ocupación… pero también al enamoramiento, la amistad entre amigas y a la solidaridad que florece entre la población en tiempos de guerra. En casa Babili se respira también el amor por los libros, por la cultura y por los tesoros arqueológicos de un Irak ensangrentado. Todo eso y bastante más cabe en las viñetas de esta novela gráfica que dibujan y adaptan Sara Rojo y Javier Carbajo.

En el libro, la periodista Hayat Babili vive refugiada en el sótano de la casa.

A Carbajo acaban de concederle su tercer World Press Cartoon, aunque Casa Babili es su primera novela gráfica. Rojo es autora de la serie Esmeralda (Macmillan Iberia, 2011) y es una veterana de la ilustración de infantil. Con este proyecto se han adentrado sin embargo en un mundo desconocido para ellos. Gran parte del trabajo, explicaron durante el acto de presentación, ha consistido en adaptar la voluminosa novela de la iraquí Lutfiya Duleimi a un cómic de 112 páginas. El resultado es una historia que se lee con facilidad y que explica más sobre la vida en Irak que muchos titulares.

Ana Carbajosa

Vía: El País, 22/05/2013
F:http://cultura.elpais.com/cultura/2013/05/20/actualidad/1369064575_493243.html

miércoles, 1 de mayo de 2013

Töpffer online


top


La Cité Internationale de la Bande Disseinée et de l’Image ha digitalizado las copias físicas de su fondo de los libros y cómics realizados por el suizo Rodolphe Töpffer, considerado como “inventor” del medio, allá por la primera mitad del siglo XIX. En sus archivos digitales, además contar con varias revistas, también ofrecen la posibilidad de consultar obras de Caran d’Ache o Alain Saint-Ogan.
Más Töpffer digital, en Töpfferiana, un blog dedicado a trabajos previos al siglo XX.

F:http://www.entrecomics.com/?p=88852&utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=topffer-online

sábado, 27 de abril de 2013

Del cómic al cine... y viceversa



Manuel Gutiérrez Aragón y Román Gubern, ayer en Madrid. / GORKA LEJARCEGI

“Pues en su momento al cómic le llamaban el cine de los pobres, por sus imágenes, porque era más barato y podías releerlo, guardarlo, prestarlo… ¿Tú te acuerdas? Bueno, puede que no ya que eres más joven”, dice Román Gubern (Barcelona, 1934). Y el aludido, Manuel Gutiérrez Aragón (Torrelavega, 1942) concede que sí, que será más joven, pero que en el cómic son, si no de la misma generación, al menos de generaciones colindantes. El primero leerá su discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando mañana, y el segundo será el encargado de responder a un texto titulado De los cómics a la cinematografía. Y por eso ambos se sientan a charlar sobre esos cómics, una afición para Gutiérrez Aragón y una pasión y objeto de estudio para Gubern, reputado experto en el mundo audiovisual y uno de los grandes historiadores del cine. “Soy niño de la guerra, y en los años posteriores, el cómic sirvió como evasión, de, como decía Gramsci, ‘soñar con los ojos despiertos’. Tenías Flash Gordon, Mandrake el mago… En mi infancia en Francia leí además cómics de allí”.
Gutiérrez Aragón apunta: “Claro que me acuerdo, y también el hallazgo que supusieron en mi niñez los cómics en color. Me impresionaba mucho que los personajes iban muy bien vestidos…”.
Roman Gubern. Porque venían de la modernidad americana. España era un país pobre… Y Flash Gordon te mostraba utopías, mundos futuristas…
Manuel Gutiérrez Aragón. Eran una ventana al mundo, como el cine. Y los niños iban a tomar sodas y hamburguesas a barras de bares. Fíjate nosotros si estábamos lejos de aquello.
R. G. Nuestra culturización infantil-adolescente se hizo con el cine, y luego con los tebeos y la novela popular americana, con el personaje del científico Doc Savage… Ese era el 'pasto' que comíamos.
Gubern es el culpable —“quiero presumir de ello”— de la incorporación de la palabra cómic al castellano. En 1972 publicó el libro El lenguaje de los cómics: “Yo ya había conocido a Umberto Eco y aquello fue el primer intento de semiótica del cómic. Para mí tebeo es la revista catalana TBO, que comenzó en 1917. Hoy se han inventado más nombres como narración figurativa, narrativa dibujada y la última, novela gráfica… Son propuestas para la dignificación social de un género tenido por menor”. Entre las sorpresas que esconde Gubern, de vida nómada, es que durante un tiempo trabajó en la mítica editorial Bruguera. “Volví de París hacia 1964, no tenía trabajo y allí había un pariente lejano mío. Y durante dos años dirigí el departamento dedicado a la sección de cromos. La última colección que hice, antes de irme a rodar con Vicente Aranda Brillante porvenir, fue novelizar en cromos La conquista del Oeste”. Gubern encuentra aquí el puente al cine: “Una cosa es la narrativa dibujada y otra la imagen en movimiento. Es obvio que hay una diferencia: la direccionalidad, y por eso es distinto un storyboard de una película”. Aragón interrumpe.
M. G. A. Y una temporalidad. Aunque en el cómic clásico los encuadres, muy bien hechos, tienen que ver con el cine.
R. G. Por ejemplo, The spirit. Con sus claroscuros, su expresionismo. O fíjate en el racor de McCay, de su palacio de hielo de 1907, cuando el cine era rudimentario y sin embargo el cómic acertaba con arte en la continuidad.
A Gutiérrez Aragón le gustaba de crío que en los cómics los héroes nunca se casaban, “podían vivir libremente, encima con grandes dosis de erotismo subterráneo, mientras que en el cine en el 90% las parejas deben de acabar juntas”. Y aquella libertad se ha recuperado en otro formato: “Las series de televisión, que recuperan la promiscuidad y el adulterio”. Gubern explica que Superman se acostó antes con Louis Lane en el cine que en el cómic.
La charla entre ambos pasa del Ostras, Pedrín al cómic italiano, a la prohibición de Mussolini de los cómics estadounidenses “excepto de Mickey Mouse, Topolino en Italia, porque era el favorito de sus hijos”. Delos héroes del cómic que nunca envejecen “y antes mueren sus dibujantes”, a la influencia mutua entre ambas artes. “Yo envidio su posibilidad de jugar con el tamaño de la viñeta, la pantalla dinámica. Su forma tiene más libertad”, confiesa el cineasta. Hoy, apunta Gutiérrez Aragón, el cómic influye sobre otros medios, más allá del pop art y los videojuegos: “Todas esas onomatopeyas del cómic, esas metáforas visuales que reflejan sentimientos como las zzz de dormir, las culebras con cuchillos y las calaveras en vez de las palabrotas, la idea luminosa con una bombilla, el golpe reflejado con estrellas… Todo aquello que había desaparecido, ha vuelto con los móviles, con los emoticones”. Gubern lo confirma: "El lenguaje del iPhone contiene una cierta regresión a los pictogramas egipcios, aztecas…".
Y lo último: el cine digital. “Claro que esas películas parecen cómics, porque están pintadas”, dice Gubern.

Vía: El País, 27/04/2013
F:http://cultura.elpais.com/cultura/2013/04/26/actualidad/1367003228_092997.html

lunes, 15 de abril de 2013

El Ha-Gassen: un peculiar pergamino japonés del siglo XV que retrata una batalla de pedos



Si creíais que los japoneses eran los principales productores y exportadores de rarezas y frikeces de todo tipo, te alegrará saber que así lo ha sido a lo largo de la historia. Prueba de ello es el insólito He-Gassen (literalmente, “batalla de pedos”), un rollo de pergamino de 29,6 cm de ancho por 10,03 metros de largo, donde se narra de manera gráfica una auténtica batalla de pedos (sí,sí, pedos) que bien podría estar sacada de cualquier prueba de Humor Amarillo. Los dibujos, realizados a tinta y pertenecientes al periodo japonés Edo (1603-1868), representan toda una batalla campal de flatulencias, donde se echan pedos los unos a los otros, a los caballos, a los gatos, incluso los guardan en sacos, rompen puertas o derriban edificios.

La obra fue realizada por un artista desconocido, con el fin de resaltar la época de cambios en la que vivía inmersa la sociedad nipona allá por la primera mitad del siglo XV. Este, al igual que otros rollos similares, fueron creados como respuesta a la creciente intromisión Europea en el país del sol naciente, y se solían utilizar para ridiculizar a los occidentales, víctimas de los pedos nipones.

Sin duda, toda una peculiar muestra que deja al descubierto que las flatulencias, por muy desagradables que sean (salvo cuando los liberamos), siempre tendrán un lugar en la historia del arte.

Podéis gozar del He-Gassen al completo, con todo lujo de detalles y sin censura en la web de la Universidad de Waseda.

Vía: Togofu
F:http://blogs.republica.com/republica-insolita/2013/04/12/pedos-japos/

sábado, 13 de abril de 2013

Ciencia en bocadillos

En el Salón del Cómic de Barcelona, del 11 al 14 de abril, así como en las ferias del Día  Internacional del Libro del próximo 23 de abril, se podrán encontrar cómics de superhéroes, humor, historia e incluso eróticos. Pero algunos autores intentan aprovechar el potencial educativo del llamado noveno arte para llegar a un mayor número de lectores. Evolución, antropología, física y matemáticas son algunos de los temas tratados por los cómics de divulgación científica.

superman
Superman pide ayuda al astrofísico y divulgador Neil deGrasse Tyson. / ECC

Es difícil adivinar en qué pensaba Neil Armstrong cuando el 20 de julio de 1969 se convertía en el primer hombre en pisar la Luna. Seguramente no pasaba por su cabeza que Tintín se le había adelantado 15 años –sobre el papel, eso sí– cuando en 1954 Hergé publicó Aterrizaje en la Luna.
El historietista belga siempre se mostró preocupado por la validez científica de sus historias, donde detalló desde un observatorio astronómico hasta la construcción de un reactor nuclear, e incluso se atrevió a mencionar la existencia de agua en la Luna, algo que la NASA no descubriría hasta 2009.
No son pocos los autores interesados en la ciencia como Hergé y que apuestan por las viñetas a la hora de divulgar. El ejemplo más cercano es el de Jordi Bayarri (Alboraia, 1972), autor de la Colección Científicos, cuyo logotipo C2 recuerda a cierta fórmula de Einstein.
Bayarri explica a SINC el potencial del tebeo de divulgación. “El cómic es un medio puramente visual apoyado por texto. Por eso es un medio excepcional para explicar cualquier cosa, no solo a niños”.
En su serie de cómics infantiles, Bayarri narra la vida de científicos tan fundamentales como Darwin o Galileo. Para que estos genios pudieran llegar al papel el dibujante decidió utilizar el micromecenazgo o crowfunding, que ya le permitió publicar Darwin, la evolución de la teoría.
Con este sistema, la gente se compromete a comprar el libro, por el que pagará solo si se llega a una suma que permita la edición, tal y como ocurre actualmente con Galileo, el mensajero de las estrellas. Solo si recibe las peticiones suficientes, será publicado en mayo. Tras él –siempre que se cuente con el apoyo popular– llegará Newton después del verano. Y, el año que viene, serán Marie Curie y Einstein los que protagonicen las viñetas de Bayarri.
Si reciben apoyo suficiente, las aventuras de Galileo serán publicadas en mayo
“Tras publicar el cómic de Darwin para celebrar su bicentenario en 2009, vimos que ahí había una línea editorial por explotar. Desarrollamos el proyecto de la colección e intentamos encontrar a alguien interesado en publicarla, pero sin éxito”, comenta Bayarri.
En el primer ejemplar de la colección, el lector acompaña a Darwin en su viaje –geográfico y personal– que lo transformará en naturalista y le permitirá desarrollar una de las teorías más importantes de la historia de la ciencia. Precisamente, en la Colección Científicos el rigor de los datos históricos se vigila con especial cuidado. “Tayra Lanuza, doctora en historia de la ciencia e investigadora posdoctoral del CSIC, se encarga de seleccionar a los protagonistas y de documentarse”, comenta Bayarri.
Galileo. / Bayarri
De esta forma se consiguen plasmar anécdotas curiosas que dotan a la historia de personalidad sin olvidar al público objetivo. “Además de los hechos más conocidos, buscamos aquellos que puedan ser más simpáticos y hagan la lectura del cómic más amena”, explica Bayarri.
Una venganza de hace 50.000 años
Francia y Bélgica tienen una de las tradiciones más antiguas y de mayor calidad en cuanto a cómics –bande dessinée– se refiere, y en el caso de la divulgación científica no iban a ser una excepción. Emmanuel Roudier (Francia, 1971), un apasionado de la arqueología, es famoso por sus cómics sobre evolución humana.
“Descubrir la riqueza increíble de nuestra prehistoria fue para mí como una revelación y me provocó unas enormes ganas de compartir los conocimientos que estaba adquiriendo”, cuenta Roudier a SINC.
'Neandertal narra una historia de madurez y venganza como excusa para plasmar las costumbres de este pueblo
Roudier descubrió que existía una gran diferencia entre el retrato que la ciencia ha construido de los primeros humanos y la visión anticuada y equivocada que tiene el gran público. “Mis cómics son un ejercicio de comunicación científica, a un humilde nivel, para hacer que evolucione la imagen de nuestros antepasados entre el gran público”, señala.
Neandertal es el único de sus cómics traducido al español. Con un espectacular dibujo, Roudier narra el viaje de madurez y venganza de un Homo neanderthalensis. La historia sirve de excusa para plasmar en el papel las costumbres de este pueblo, desde la caza hasta la fabricación de armas, pasando por el enterramiento de los difuntos.
Neandertal. / Norma
Dejando a un lado las licencias creativas, el trabajo de Roudier demuestra un conocimiento extenso sobre los neandertales. Él mismo responde en un epílogo –con documentación científica en la mano– a algunos lectores asombrados porque los personajes de la historia hablaran.
“En los primeros trabajos utilicé trabajos científicos, novelas, documentales e incluso visité algunos lugares prehistóricos”, explica Roudier. “Para Neandertal además conté con la ayuda de unos cuantos investigadores que me resolvieron dudas sobre técnicas y materiales”, añade.
El rigor científico de Roudier se percibe desde el comienzo de su cómic, con una ilustración a toda página que representa la talla de una punta de lanza. “Todas las escenas de fabricación de armas se realizaron a partir de sesiones de fotos con expertos”, afirma.
Bongos y lógica
“Si este es el hombre más listo del mundo, que Dios nos ayude”, afirmaba la madre de Richard Feynman, uno de los físicos más brillantes del siglo XX, al enterarse de que su hijo había sido nombrado así por la revista Omni. El carácter de Feynman, no menos inteligente ni extravagante que Einstein, lo convierte en un personaje ideal para un cómic.
Feynman. / Norma
Feynman es el título de la biografía en viñetas escrita por Jim Ottaviani que comienza cuando nace en el pequeño Richard el amor por la ciencia, e intenta contagiar al lector esta pasión de la mano un físico al que le encantaban los bongos y las mujeres, y que incluso llegó a participar en el Proyecto Manhattan.
“Veo la combinación entre cómics y ciencia como algo obvio” declara Ottaviani a SINC. “Puedes darte cuenta de ello si abres cualquier revista científica: están llenas de dibujos y gráficas”, añade. “Palabras y dibujos juntos pueden comunicar cualquier idea, no importa lo complicada que sea”.
En 'Feynman' se alternan los divorcios, los descubrimientos científicos, las crisis existenciales y las anécdotas
El dibujo de Feynman, sencillo para no estorbar la historia y describir la personalidad del físico, se une a una historia cuidadosamente planeada, en la que se alternan los divorcios, los descubrimientos científicos, las crisis existenciales y las anécdotas.
En este caso se reducen las explicaciones científicas –imposibles e innecesarias en un campo como la electrodinámica cuántica– a la mínima potencia. De esta forma aquel que ignore quién es Feynman al principio del cómic tendrá dos cosas claras al terminarlo: que tanto su trabajo como su personalidad fueron muy interesantes.
Esta es la intención del cómic, que incluye una larga lista de lecturas recomendadas –colocada estratégicamente entre el último capítulo y el epílogo– para animar al lector a saber más sobre su vida e investigaciones.
Aunque Feynman sea el único trabajo de Ottaviani publicado en España hasta la fecha, su trayectoria como divulgador científico es larga. A diferencia de otros autores que se documentan o consultan a expertos, él es un científico interesado explicar ciencia utilizando viñetas. Su última obra se publicará en inglés el próximo junio, y contará la vida de tres primatólogas: Jane Goodall, Dian Fossey y Biruté Galdikas
Si explicar física con bocadillos es un reto, hablar de matemáticas podría resultar una locura. Logicomix cruza la frontera entre la lógica y la locura, entre las matemáticas y la filosofía, de la mano de Bertrand Russell y su búsqueda de los fundamentos de las matemáticas.
Logicomix. / Sins entido
Los griegos Apostolos Doxiadis y Christos H. Papadimitriou se enfrentan a esta valiente tarea en una novela gráfica que lleva el sugerente subtítulo de Una búsqueda épica de la verdad. Atreviéndose incluso a romper la cuarta pared, los autores repasan la historia moderna de la lógica, la madre de la computación.
“Queríamos contar una historia fascinante, y para apreciarla el lector necesitaba entender un par de cosas sobre matemáticas, lógica e historia del siglo XX” detalla a SINC Papadimitriou al explicar los retos de Logicomix.
Desde Russell a Gödel pasando por Cantor, la locura fue una constante en la vida de muchos de los hombres que dedicaron sus vidas a esta disciplina. Logicomix describe esta dualidad entre razón y locura, que finaliza con un Hitler derrotado por la lógica de Alan Turing aplicada al descifrado de códigos.
La divulgación científica mediante viñetas será un éxito, mientras existan obras de calidad y autores preocupados por la comunicación de la ciencia y la rigurosidad de sus obras. Cómics como estos pueden popularizar el género y acercar más la ciencia al público.

Científicos de ficción…

En marzo 1923, mientras Einstein paseaba por las calles de Madrid, Barcelona y Zaragoza, se puso a la venta la primera entrega de Los inventos del TBO, donde se
El-profesor-tornasol_2
Profesor Tornasol
narrarían ingenios de lo más estrafalarios, parecidos a los que crearía el profesor Bacterio para la T.I.A. años después en las páginas de Mortadelo y Filemón.
Muchos superhéroes esconden a un científico tras la máscara, y los experimentos han jugado un papel importante en su nacimiento y aventuras, como es el caso de Peter Parker, que se convertiría en Spiderman tras sufrir la picadura de una araña fugada de un laboratorio y también en un brillante investigador.
El propio Hergé creó a uno de los genios locos más carismáticos cuando en El tesoro de Rakham el Rojo (1943) hizo su aparición el profesor Silvestre Tornasol, tan despistado como sordo, y viva imagen de un amigo de Hergé, el científico Auguste Piccard.

… y genios reales entre viñetas

Tornasol o el profesor Bacterio no son los únicos científicos que han paseado por las páginas de un cómic. Muchos científicos reales han hecho su aparición –o cameo– en numerosas historias.
¿Dónde está realmente el planeta de origen de Superman, Krypton? Es una pregunta que nadie había logrado responder en los 75 años de historia del superhéroe. Por suerte para Clark Kent, el astrofísico y divulgador Neil deGrasse Tyson –que no tuvo bastante con aparecer en The Big Bang Theory– está dispuesto a ayudar al kryptoniano a encontrar su planeta. “No habría hecho lo mismo por Aquaman”, declaró Tyson.
Hawking en Atomic Robo. /Norma
A pesar de que Krypton fue destruido cuando Kal-El –el nombre de pila del superhéroe– era solo un bebé, la enorme distancia que lo separa de nuestro planeta jugará una mala pasada al pobre Clark, tal y como se podrá ver en el número 14 de Action Comics –que se publicará en junio en España– en el que, además, sabremos la edad exacta de Superman.
El paso de Tyson por Superman será breve, pero otros científicos han tenido aventuras más largas en los cómics. Es el caso del mismísimo Albert Einstein, que será uno de los protagonistas de Los proyectos Manhattan, la nueva y exitosa serie de Image cuyo primer tomo se pone a la venta este mes en España.
En esta colección, el proyecto Manhattan –que permitió el desarrollo de la bomba atómica– no es más que una tapadera para que las mentes más brillantes desarrollen toda una serie de alocados experimentos. Robert Oppenheimer y Richard Feynman serán algunos de los científicos que paseen por sus páginas.
Por otra parte Atomic Robo, serie nominada a varios premios Eisner, cuenta las aventuras de un robot con gran sentido del humor, creado por Nikola Tesla y que junto al divulgador Carl Sagan, al ‘fantasma’ de Alan Turing e incluso a Stephen Hawking, se enfrenta a situaciones de lo más surrealistas.
Sergio Ferrer

Vía: Sinc, 12/04/2013
F: http://www.agenciasinc.es/Reportajes/Ciencia-en-bocadillos

África se dibuja en el Festival de cómic de Angulema

Imagen del cómic Vaudoo Soccer, de Simon Mbumbo. youtube Sonia Fernández Quincoces Bilbao 23 ENE 2018...