lunes, 4 de noviembre de 2013

sábado, 2 de noviembre de 2013

La dura travesía del cómic


Hay cierta aura de poeta romántico o de pintor maldito revoloteando en torno a Alfonso Zapico (Blimea, Asturias, 1981), hijo de la cuenca minera de manos estilizadas y sueños contundentes que el año pasado se consagró como talento del cómic con poco más de 30 años y cuatro álbumes. Por Dublinés, una mirada apasionada al no menos apasionado James Joyce y sus correrías interiores y exteriores, ganó el Premio Nacional, un abrazo institucional que los historietistas agradecen con la humildad de quienes derrochan maestría para lograr ventas modestas.

Algo se mueve, sin embargo. Dublinés (Astiberri) va por su quinta edición, camino de los 10.000 ejemplares, una cifra a enarbolar en un mundillo donde el pan de cada día ronda las 2.000 copias. La novela gráfica se ha traducido al francés, al polaco, al alemán y al inglés. En Irlanda, prueba de fuego, lo celebran con cierta pesadumbre nacionalista. “Les parece un poco feo que el autor no sea irlandés”, desvela con picardía Zapico. Su novela destila admiración por Joyce. Contagiosa. “Mucha gente me dice que le han entrado ganas de leer Ulises después del cómic”. Hace una pausa, sonríe con sorna y añade: “Y eso no sé si es bueno o malo”.

En su nuevo álbum, el dibujante ha retornado a la Historia para recrear la expedición del extremeño Vasco Núñez de Balboa en El otro mar (Astiberri). Un trabajo que arranca de la iniciativa de la Fundación Mare Australe, que invitó a nueve creadores de Panamá y España a emular la travesía de hace 500 años. “Muy interesante, pero allí fue un desastre. Nos libramos de la lluvia pero sufrimos todo lo demás: un calor horrible, caminatas por el río, noches en hamacas al raso. Allí no disfruté nada, me habría vuelto de haber podido, pero luego al regresar empecé a verlo de otra manera y a pensar que había sido una experiencia singular”, relata sobre los 12 días que invirtió en salvar los 110 kilómetros que separan Atlántico y Pacífico. Su Núñez de Balboa es a ratos sanguinario, a ratos heroico. “El personaje es muy contradictorio y yo no quería hacer una historia idealizada. He dibujado una historia épica pero también hablo de la devastación de una tierra y unos pueblos que desaparecieron pocos años después de la llegada de Balboa”.

Una equidistancia que desea imprimir a su próximo trabajo, La balada del Norte, novela gráfica que saldrá en dos entregas dedicada la revolución de Asturias en 1934 y a la singular sociedad donde enraizó. “No fue algo ni heroico ni romántico ni tampoco condenable... fue más complejo que todo eso”, reflexiona. Suena a balada final, a homenaje de despedida y cierre de alguien ensamblado en una cultura industrial que camina hacia la extinción. “Es un mundo que desaparecerá porque en dos años se cerrarán las explotaciones”, señala Zapico, primera generación de una familia con raíces mineras hasta dónde se sabe que se aferró a una veta artística y dio la espalda a la costumbre.

Al cómic llegó por una sucesión de placer infantil, tenacidad adolescente y refugio psicológico. “Soy solitario, muy tímido y cortado; descubrí que el cómic me ayudaba, que yo podía crear algo solo en mi casa que luego llegaría a un montón de gente. Y a mí me interesa compartir lo que hago”.

Su primer libro, La guerra del profesor Bertenev, se publicó en Francia, en 2006. Con la audacia de quien nada tiene que perder apostó por llamar a la puerta de editoriales francesas, grandes maquinarias de producción de tebeos para públicos masivos. “Todos pensábamos que publicar allí era la repera, pero era mentira. No era tan bonito. Resulta que me ha ido mucho mejor publicando antes en España y vendiendo los derechos”, compara.

Zapico reside en Angulema, ciudad sagrada para los historietistas de todo el mundo por facilidades, atmósfera y devoción a las viñetas. Hace cuatro años se instaló allí, primero en la Casa de los Autores y ahora en el taller de Julie Maroh, la autora de El azul es un color cálido (Dibbuks), el cómic que inspiró La vida de Adèle. Angulema no le decepciona, aunque tal vez cierre pronto esa etapa: “Tengo ganas de volver”.

F:http://cultura.elpais.com/cultura/2013/11/01/actualidad/1383316340_355037.html

viernes, 11 de octubre de 2013

jueves, 29 de agosto de 2013

Tributo a los maestros del manga

Osamu Tezuka y Shotaro Ishinomori son objeto de una muestra en el Museo de Arte Contemporáneo de Tokio

Osamu Tezuka y Shotaro Ishinomori, homenajeados en Tokio.
Osamu Tezuka y Shotaro Ishinomori, homenajeados en Tokio.
El Museo de Arte Contemporáneo de Tokio rinde tributo estos días a dos de los padres del manga y el anime, Osamu Tezuka y Shotaro Ishinomori, en un momento en que la industria busca dejar atrás una prolongada crisis creativa y capitalizar el éxito de nuevos soportes.

El centro ha escogido este verano -recién cumplidos 15 años del fallecimiento de Ishinomori y a punto de cumplirse 25 del de Tezuka- para presentar la muestra "Manga no chikara" ("El poder del Manga"), que traza una completísima retrospectiva en torno a la obra de ambos artistas y a la relación personal y profesional que les unió.

Pero ante todo, la exposición, abierta hasta el 9 de septiembre, subraya los hallazgos narrativos que estos dos genios volcaron en su trabajo y que contribuyeron a hacer de ésta una industria multimillonaria, la cual, por desgracia, languidece hoy ante la falta de riesgo y unas condiciones laborales cada vez peores.
A través de miles de dibujos, páginas originales, estudios de diseño de personajes y varias horas de material audiovisual se repasan todas esas historias de los creadores de "Atom boy" o "Cyborg 009" que hicieron vibrar a varias generaciones de lectores y que aún siguen atrayendo a nuevos consumidores de tebeos.
Ishinomori, hoy apodado "El rey del manga", nunca imaginó que las pocas páginas que envió en 1955 a la floreciente revista Manga Shonen impresionarían tanto al propio Osamu Tezuka, que ya por ese entonces había saltado al estrellato tras revolucionar Japón con su "Nueva isla del tesoro", serializada a partir de 1949.

Tezuka escribió un telegrama a Ishinomori, que por entonces tenía solo 17 años, y le ofreció trabajo como su ayudante en "Atom boy", otro de los grandes éxitos del que acabaría por ser conocido como "El dios del manga".

Residencia Tokiwa
Ishinomori no lo dudó y, tras terminar el bachillerato al año siguiente, abandonó su Miyagi (noreste) natal para vivir y trabajar con su héroe en Tokio en un edificio de diminutos apartamentos llamado Residencia Tokiwa, que hoy es sinónimo del grupo de autores que residió aquí y revolucionó la industria.
Además de a Tezuka e Ishinomori, el inmueble, cuya fachada principal ha sido recreada al dedillo dentro del museo, acogió a nombres legendarios como Fujiko Fujio (seudónimo empleado por la pareja de dibujantes que creó al gato Doraemon) o Fujio Akatsuka, gigante del tebeo humorístico en Japón.

La reconstrucción de la residencia Tokiwa guarda una sorpresa en su parte posterior, donde se recrean las estancias de menos de 7 metros cuadrados en las que ambos artistas dibujaban, comían y dormían.
Tezuka, que había aparcado la carrera de medicina para dedicarse enteramente al manga tras el éxito de "La nueva isla del Tesoro", se mudó del edificio apenas dos años antes de que Ishinomori se alojara ahí por recomendación suya.

El segundo permanecería ahí otros cinco años, y poco después publicaría por primera vez "Cyborg 009", todo un clásico de la ciencia ficción.

Para entonces, su mentor ya había lanzado grandes éxitos como "La princesa caballero" o "El emperador de la selva", y estaba enfrascado en la producción de "Atom boy" para televisión, la que sería la serie pionera del anime japonés.

Ishinomori, cuya verdadera obsesión de niño era la de convertirse en director de cine, acabaría también por dar el salto a la televisión al crear en 1971 la serie de acción real "Kamen rider".
La serie supuso el nacimiento del "henshin" -género de superhéroes que se transforman y luchan contra criaturas gigantes y que acabó por alumbrar décadas después a los "Power Rangers"- y disparó la popularidad del pluriempleado historietista, que aún hoy conserva el récord Guinness al mayor número de cómics publicados.

El epílogo de la muestra recuerda la poderosa influencia que ambos dibujantes ejercieron sobre gran cantidad de artistas y creadores posteriores, entre los que se incluye, por ejemplo, la aplaudida diseñadora Junko Koshino, que exhibe un vestido de cuero bautizado como "Power black" inspirado directamente en "Cyborg 009".
A

Vía: La Provincia, 29/08/2013 
F:http://www.laprovincia.es/cultura/2013/08/29/tributo-maestros-manga/554592.html

miércoles, 10 de julio de 2013


Regresamos

Hola, tras varios meses trabajando en el proyecto... regresamos. Ya está activa la web del curso: Una mirada antropológica al mundo de la viñeta (3ª edición).

 

Para quien lo estime oportuno, pueden seguirnos en el pájaro azul o si prefieren facebook también.

Un avance del programa aquí 

 

Y a la vuelta del verano...


 

Cómic-protesta oriental


Una viñeta de 'Los pies vendados' (Astiberri), de Li Kunwu.

Marjane Satrapi abrió una vereda con Persépolis. Le han seguido tantos ilustradores que el cómic-protesta oriental circula ahora por autopista. Irán es un filón para los dibujantes y un drama para los derechos humanos, como comprobó en sus propias carnes Mana Neyestani, encarcelado tras una ilustración y protagonista de un episodio kafkiano que le hizo temer por su vida y que ha reflejado en la sobrecogedora novela gráfica, Una metamorfosis iraní (La Cúpula). Los autores de El paraíso de Zahra(Norma editorial) se refugiaron en el anonimato —la obra va firmada por Amir y Khalil— para sortear las represalias tras su relato de los crímenes de estado contra los estudiantes que protestaron contra la fraudulenta elección presidencial de 2009.

La madre y el hermano de Mehdi, un joven de 19 años desaparecido en Teherán durante una manifestación, le buscan en vano por hospitales, cárceles y cementerios. Esa desesperada indagación permite a los dibujantes retratar la corrupción política, económica y moral del actual régimen iraní, donde la religión resulta una vulgar fachada para enmascarar sus tropelías.

El cómic del chino Li Kunwu, Los pies vendados (Astiberri), no responde al mismo patrón de denuncia (el dibujante trabaja para el partido comunista de su país), pero sí se asemeja en la fuente biográfica que alimenta la historia, en la elección de una víctima como protagonista, en la vocación documental que cabalga entre el periodismo y la historia y en la utilización de un austero blanco y negro.
Unos pies de loto de oro no debían superar los 7,5 centímetros. Esa era la longitud ideal del pie femenino que aspirase a ser admirado en Yunnan (China). No era simple vanidad. A veces era supervivencia. “Cuando eres pobre no te vendan los pies y cuando no te vendan los pies te vuelves pobre”. Contra argumento tan definitivo, de nada sirven la huida, los noes y los llantos de Chunxiu. La niña que había correteado entre los puestos de bolas de arroz inflado, escritores de cartas y linternas mágicas del mercado dejó de correr.
Li Kunwu dibujó la historia de Chunxiu, su niñera. “Lo que más me impresionó”, cuenta su editor, Laureano Domínguez, “aparte de la crueldad que suponía la costumbre de vendar los pies, que era una auténtica tortura, es el hecho de que Chunxiu primero fuera víctima de esa tradición y después lo volviera a ser de los que decían que habían llegado para liberar a China del feudalismo”.

En 1966, los comisarios de la Revolución Cultural obligaron a la familia de Li Kunwu a prescindir de su niñera. Con sus pies deformes, la consideran “un arcaísmo feudal”. Chunxiu murió, pobre y sola, en 1978. Tal vez Li Kunwu se sentía en deuda con aquella mujer que caminaba lentamente, le contaba historias clandestinas de seres fantásticos —mal vistos por los nuevos tiempos de realismo maoísta—, y le regaló unos zapatitos bordados en los que cabían solo pies “de loto de oro”.

En el caso de Mana Neyestani (Teherán, 1973), la víctima fue Mana Neyestani. “Hice el libro por dos razones. La primera es que mi trabajo es contar historias y encontré que mi experiencia personal era interesante, tiene suspense, clímax, amor, tristeza y humor por momentos. La segunda es que necesitaba una terapia para evadirme de los recuerdos que me perturbaban y así los transfería a los papeles”, explica por correo electrónico desde Francia, donde se refugió tras salir de la cárcel. Neyestani colaboró con numerosos periódicos políticos hasta 2000, cuando el régimen se estrechó ideológicamente. Durante un lustro vivió de la prensa juvenil hasta que en 2005 incluyó en una ilustración a una cucaracha que pronunciaba una palabra azerí (“Namana”), que desató oleadas de movilizaciones de la comunidad azerí, reprimidas con violencia por las autoridades que, a su vez, culparon al dibujante de instigarlas. El precio por su cucaracha fueron dos meses de cárcel hasta que logró huir de Irán.

Tereixa Constenla 
Vía: El País, 09/07/2013
F:http://cultura.elpais.com/cultura/2013/07/09/actualidad/1373394535_935784.html

martes, 25 de junio de 2013

Dave Gibbons: “Hoy necesitamos héroes en política”



El dibujante del mitico cómic 'Watchmen' Dave Gibbons. / Massimiliano Minocri (EL PAÍS)

El cómic se hizo adulto no hace tanto, en 1986. Fue de golpe. El milagro de la novela gráfica se llamó Watchmen, de complejidad narrativa sin igual hasta entonces y con un tratamiento del superhéroe de psiquiátrico. En los EEUU de 1985 que aún preside Nixon y marcados por el pavor nuclear contra la URSS, los superhéroes vigilantes que ayudaron a ganar en Vietnam han sido prohibidos y uno, El Comediante, asesinado. Por vez primera, los héroes son débiles, moralmente ambiguos, ideológicamente dudosos: Rorschach (amargado ultraderechista y paranoico), el Dr. Manhattan (con superpoderes pero incapaz de sintonizar con los sentimientos humanos), Ozymandias (genio extraño); Espectro de seda (fémina llena de complejos)…

El guionista fue el revolucionario Allan Moore (padre también de V de Vendetta), pero si la obra (premio Hugo a un cómic por vez primera, en 1988; entre las 100 mejores novelas de todos los tiempos, según Time en 2005) funciona es también por unas meticulosísimas ilustraciones de Dave Gibbons (Londres, 1949), que se sometió a una estructura muy clásica, con unas ya míticas nueve viñetas por página, pocos bocadillos, sin líneas de movimiento… “Fue un sacrificio consciente: el guión era ya lo bastante complejo como para hacer filigranas, por eso apostamos por un estilo directo que permitía también a Moore un mayor control de cada viñeta al saber la estructura”, comenta Gibbons en Barcelona, donde promociona la reedición de la obra en España bajo el sello ECC.

Pero como en todo en Watchmen, lo simple es apariencia. “Se trataba de confundir al lector ofreciéndole, bajo esa opción gráfica tradicional, un mensaje más complejo: la ambigüedad entre el bien y el mal, la doble moral del héroe… Es como caminar por un sendero floreado que acaba conduciendo de golpe a un bosque oscuro donde alguien te pega con un bate de béisbol”, simboliza Gibbons, con inquietante semisonrisa lateral bajo sus metálicas gafas.

Watchmen está cargado de repeticiones simbólicas y niveles de lectura, tantos que ha sido bautizado como el Ulises del cómic. Y las aportaciones de Gibbons (que asegura que nunca leyó la novela de James Joyce) a ese juego fueron muchas más de las que se han descubierto hasta ahora. “En obras así hay que dejar el ego muy atrás; todo fue fruto de conversaciones de hasta cuatro horas de teléfono entre él y yo…”. ¿Por ejemplo? “Estábamos trabajando en el traje de El Comediante y el primero, de tipo militar, no funcionaba; luego optamos por uno de cuero negro y para matizar lo oscuro le puse la chapa amarilla del Smiley. Al verlo, Moore, dijo: ‘¿Por qué no llevamos la muerte de El Comediante al inicio y manchamos con una gota de sangre el Smiley?’. Vale, yo introduje la chapa, uno de los iconos del cómic, pero Moore le dio el sentido”. Algo parecido ocurre con los Relatos del navío negro, la publicación que siguen los vigilantes. “No tenía sentido que los superhéroes leyeran cómics de superhéroes, por lo que en el primer capítulo inventé esa revista sobre piratas; en el tercero, lo seguían leyendo y entonces Moore propuso utilizarlo como analogía”.

La watchmenmanía, sin embargo, ha superado a los propios autores, hasta el extremo de que los fans ven cosas que ellos nunca imaginaron. “Nos han hecho notar que los enchufes de los postes donde se conectan los vehículos tienen la forma de Smiley”. Lo más chocante para el dibujante ocurrió en otra viñeta. “Hicimos que Dani (Buho nocturno) y Lorie (Espectro de seda) salieran a cenar a un restaurante y de fondo pusimos a una pareja de homosexuales viejos; nos pareció que en un mundo alternativo las relaciones homosexuales en la tercera edad se aceptarían con facilidad… Pues a unos cuantos lectores les pareció ver que esa pareja eran los personajes de Justicia Encapuchada y el Capitán Metrópolis, de los que nos burlábamos por la conducta sadomasoquista de uno y del otro por ser exMarine retrógrado y homófobo; ni Moore ni yo lo pensamos nunca así”.

Gibbons celebra que ese grado de detallismo lo respetara la versión cinematográfica de Zack Snyder en 2009. “Se nota que es lector de cómic y que había adaptado 300; leí el boceto de guión y en él Ozymandias moría; cuando nos vimos por vez primera, sin decirle nada, se me avanzó y dijo: ‘No te preocupes, que Ozymandias no muere’... No es un filme perfecto pero, si tenía que convertirse en película, es lo mejor que se podía hacer”, dice el dibujante, marcando distancias con Moore que, como en todas las adaptaciones, retiró su nombre de los créditos.

La potencia de Watchmen es tal que aún hoy otro de sus lemas célebres, “¿Quién vigila a los vigilantes?”, la frase clásica de Juvenal que reza en las paredes que asoman en el cómic, es hoy de triste vigencia. “Siempre hacemos una transferencia de poder y lo dejamos en manos de esos elegidos y ya luego nadie más controla nada. En Watchmen fuimos más allá y planteamos los problemas de cuando alguien se autoelige: los vigilantes no han sido escogidos por nadie; tiene un punto mesiánico”. Hoy las cosas, cree, están más fáciles para la sociedad que los EEUU que ellos crearon. “Internet y las redes sociales hacen más difícil modificar o suplantar hoy a los héroes; la ciudadanía puede ahora controlar la desviación de un héroe o un dirigente”.

Pero no quiere Gibbons llevar la cosa más allá, se le nota incómodo. Resopla cuando se le pide qué cumpliría el papel de la URSS y la amenaza nuclear en una actualización de Watchmen. “Hoy todo es más difuso y local; quizá el terrorismo islámico”. También duda sobre la necesidad de que existan héroes o no y de su desmitificación, clara apuesta suya y de Moore hace 27 años. “El cómic surge de una pregunta: si hubieran superhéroes, ¿por qué alguien se pondría un traje? Siempre partimos de que es gente buena y que lo hacen sacrificándose para combatir el mal… Pero es poco creíble: también está el darse el gustazo de ser un superhéroe aclamado y olvidamos que son psicópatas sedientos de adrenalina… Juegan con que en realidad necesitamos héroes, gente capaz de superarse a sí misma, de darnos ejemplo, eso nos atrae… Y sí, de ese tipo de héroes necesitamos algunos en política hoy”.

Se sorprende Gibbons quizá de lo que acaba de decir porque matiza, raudo. “Watchmen no es un tratado político, habla de la condición humana… El problema es que cada uno tiende a verse como un héroe y que el villano no piensa nunca que lo es”.

Vía: El País, 24/06/2013
F:http://cultura.elpais.com/cultura/2013/06/24/actualidad/1372089203_988281.html

miércoles, 19 de junio de 2013

Cuadernos de Cómic


“CuCo –Cuadernos de Cómic-”, un nuevo medio digital.

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CuCo, cuadernos de cómic nace con la voluntad de aportar un nuevo espacio teórico en torno al cómic. Lo hace en un buen momento, opinamos. Un tiempo en que la historieta como forma de expresión artística está recibiendo la debida atención tanto por los medios de comunicación como por los foros académicos.
Prensa y otros medios de comunicación dedican cada vez mayor atención al cómic, y lo hacen, además, desde una aproximación desprovista de lugares comunes y falsos tópicos. Secciones fijas en periódicos y revistas culturales, programas radiofónicos divulgativos y miradas desacomplejadas desde la televisión. Y el acercamiento académico es bien patente tanto en una reactivación de la investigación doctoral (con varias tesis publicadas en el siglo XXI), como por la presencia de los estudios monográficos para revistas culturales. También proliferan eventos vinculables a la oferta universitaria o experiencias desde museos y centros oficiales.
Un panorama en el que abundan propuestas en línea como páginas web especializadas, blogs personales de marcado carácter profesional, pluralidad de “sites” que sin duda dibujan un panorama óptimo para imaginar un nuevo paso, el que nos animamos a dar ahora.
CuCo nace de la voluntad sin ánimo de lucro de configurar un nuevo espacio que albergue artículos, ensayos, estudios, análisis, crítica rigurosa y entrevistas. Para nosotros todos los temas, obras y autores, épocas y latitudes, son bienvenidos y entendidos como materia digna de estudio. Autores clásicos y contemporáneos, escuelas, editoriales, obras de todo tipo, el cómic más minoritario y la historieta más comercial, nos parecen dignos puntos de arranque para la mirada crítica y el espíritu investigador. Todas las disciplinas del estudio pueden además abordar al mundo de la historieta desde su óptica, que será enriquecedora. Buscamos un modelo de artículo basado en el rigor, estudios donde la fuente y el dato contrastados tengan el peso necesario a la hora de establecer una tesis o conclusión.
CuCo, cuadernos de cómic quiere acoger a todas las firmas posibles, de las más reconocidas y arraigadas en el estudio de los cómics pero también a las nuevas, jóvenes generaciones de estudiosos que, desde diversas disciplinas tengan algo que decir en relación a la historieta. Es una apuesta por la renovación del paisaje teórico nacional, sin obviar la profusión de nombres consolidados y que siguen en activo, investigando, teorizando.
Nuestra intención es, a partir de esta invitación, articular un primer número que esperamos en la mayor brevedad poder dotar de un ISSN que hará fácilmente localizable al volumen en la red. Número al que deseamos sigan sucesivos, que colgaremos puntualmente en nuestra web (en construcción, aunque ya disponemos de este blog como primer vehículo comunicativo: http://cucocuadernos.wordpress.com/)
Esta presentación tiene el fin de invitar a participar a todo el que se sienta atraído por este proyecto, quien esté interesado en publicar en CuCo tan solo deberá conocer nuestras normas de estilo (descargables en el blog de la revista) y enviarnos sus trabajos a la dirección de correo electrónico cucocuadernos@hotmail.es, para que valoremos su publicación en la revista según especifican las “Normas de publicación” (consultables igualmente en el blog).
También es objetivo de esta carta darnos a conocer al lector apasionado por la historieta como medio. A ese futuro lector que es, sin duda, parte necesaria de todo proyecto de revista. En este sentido, esta carta es una bienvenida.
Octavio Beares y Gerardo Vilches

F:http://florayfauna.blogspot.com.es/2013/06/cuadernos-de-comic.html

'Se puede hablar de cómic sin más excusas ni intentando explicar toda su historia'

Santiago García, fotografiado con las dos antologías en Madrid. | J. M. R.Santiago García, fotografiado con las dos antologías en Madrid. | J. M. R.
  • Santiago García coordina las antologías 'Supercómic' y 'Panorama'
  • Aspira a situar el cómic en el escenario general de la cultura actual
  • El primer trabajo se presenta como un conjunto heterogéneo de ensayos
  • 30 autores de la historieta actual en España participan en el segundo
  • Ofrece una vista general de la producción nacional de la última década
Con la mayoría de los ensayos sobre cómic publicados hasta ahora en España ha pasado como con las clases de Historia del instituto: se recreaban en el Neolítico y nunca llegaban a la Guerra Civil ni a la Transición, tal vez para no resucitar polémicas. En paralelo, los textos de análisis del tebeo y sus circunstancias unas veces se antojaban remotos, en otras ocasiones tendían al catálogo de caducidad casi inmediata o por último, y he aquí lo peor, colocaban el foco en cualquier ángulo menos en la posibilidad de disfrute que el género ofrece a un público de educación eminentemente visual.
Por suerte esa inclinación de los estudiosos de la historieta hacia la mera cronología, el enciclopedismo e incluso lo políticamente correcto parece que por fin queda atrás. Ya no hace falta conocer las peripecias de la escuela Bruguera para gozar la actual novela gráfica española. Los lectores se asoman a los últimos lanzamientos sin complejos y con interés, lo que no deja de ser un milagro en plena crisis económica. Se publican títulos de temática variada, en formatos insólitos y con el impulso de nuevas editoriales (Entrecómics Cómics, ¡Caramba!, Fulgencio Pimentel, Apa Apa). Se fortalece el contacto entre colegas hasta el punto de configurar algo muy parecido a un circuito. En definitiva, asistimos a una
sorprendente Edad de Oro de la viñeta autóctona.

Tal es el escenario que se ha encontrado Santiago García (Madrid, 1968) nueve meses después de su última visita a España. Licenciado en Periodismo, traductor, guionista y voz autorizada en relación al Noveno Arte, es el artífice de dos títulos fundamentales para entender lo que está sucediendo: las antologías 'Supercómic' (Errata Naturae) y 'Panorama' (Astiberri), ambas recién salidas de la imprenta.

"A las dos les anima un mismo espíritu, un mismo impulso inicial: básicamente, situar el cómic en el escenario general de la cultura actual. No hacer un producto para especialistas o para coleccionistas. El cómic tiene potencial para ser un medio de expresión y artístico contemporáneo como cualquier otro", enfatiza el ex director de las revistas especializadas 'U' y 'Volumen', que vierte lecturas y opiniones a través del blog Mandorla y en su cuenta de Twitter.

García califica de "lastre" la referida tendencia a la inclusión del ensayo tebeístico. "Se intenta que se vea todo el monte y al final lo que se ve es una cosa amorfa. Es más interesante que si hay diferentes tendencias cada una intente crear su propia cara antes que dar lugar a una especie de consenso o de que-haya-un-poco-de-todo", tercia.

De lo divulgativo a lo académico

'Supercómic' y 'Panorama' son obras colectivas que se complementan a la perfección. El primero, subtitulado 'Mutaciones de la novela gráfica contemporánea', se presenta como un conjunto heterogéneo de ensayos. Reflexiones sobre la memoria, la autobiografía, la sexualidad, la reinvención de los superhéroes, el manga, el noir... ponen de manifiesto la mayoría de edad y la riqueza de unas páginas hasta hace poco consideradas de temática infantil.

Críticos, expertos en lenguaje visual y afamados francotiradores como Alberto García Marcos, Pepo Pérez, Jordi Costa y Daniel Ausente son algunos de los participantes. El veterano Max y la promesa Mireia Pérez firman a cuatro manos un metarelato sobre la búsqueda de quien se sienta frente a la mesa de dibujo.

"La idea es presentar ensayos al público general dicéndole que se puede hablar de cómic sin excusas ni intentando explicar toda su historia. Más que hablar de cómic se invita a entender aspectos de la Cultura a partir del cómic", subraya García a propósito de un libro que aspira a atraer a seguidores del escritor Roberto Bolaño, el cineasta Paul Thomas Anderson o el videojuego 'GTA', platos de un menú cultural que se menciona en el prólogo. "Hay ensayos que van desde lo divulgativo hasta lo realmente académico, cubre mucho espectro", resume el antólogo.

Aportaciones de Paco Alcázar, Max y Pere Joan a 'Panorama'.Aportaciones de Paco Alcázar, Max y Pere Joan a 'Panorama'.

En 'Panorama', por su parte, 30 autores representativos de la historieta actual en España aportan un trabajo inédito para brindar un escaparate de la producción nacional de los últimos 10 años. A través de una selección difícilmente mejorable y de un capítulo final de reseñas materializado por Alberto García Marcos y Gerardo Vilches queda de manifiesto la evolución del tebeo, patrio o no: "De cine de los pobres a literatura contemporánea", en acertada síntesis de García, que dio libertad absoluta a los profesionales con los que contactó.

El coautor de la serie 'El vecino' y las novelas gráficas de próxima publicación 'Beowulf' y 'Las meninas' sí admite que en esta vista general hay "una intención promocional" de la historieta de aquí y ahora. Así, se pretende que las aportaciones de Antonio Altarriba y Kim, Max, Paco Roca, Micharmut, Miguel Gallardo, Alfonso Zapico, Miguel Ángel Martín, Santiago Valenzuela, David Rubín, Rayco Pulido y David Sánchez, entre otros, sirvan de anzuelo tanto para iniciados como para neófitos. Quedaron fuera por exigencias del guión los autores especializados en humor y aquellos otros que trabajan para industrias foráneas (EEUU, Francia, Japón).

En cualquier caso, García advierte: "Es un libro del que no te pueden gustar todas las historias. Es imposible, no está hecho para eso. Es más, sería raro y preocupante. Pero si tampoco te gusta ninguna es que no te gusta el cómic".

Portadas de las novelas gráficas 'Blankets', 'Arrugas' y 'María y yo'.Portadas de las novelas gráficas 'Blankets', 'Arrugas' y 'María y yo'.

Nacimiento del cómic social

¿Y dónde está el origen del 'boom'? "Es un proceso que lleva mucho tiempo acumulando inercia, no se explica por un solo factor", constata quien recibió en 2011 el premio a la divulgación en el Salón del Cómic de Barcelona. "Pero si hay dos momentos que confirman este modelo en su viabilidad editorial. Uno es la publicación de 'Blankets' por Astiberri, en 2004. Era la primera vez que se publicaba un tomo de esas características. Costaba carísimo, tanto que la editorial pensó en sacarlo en tres volúmenes hasta el último momento. Al final lo sacó en uno solo y funcionó muy bien".
"El otro momento clave es en 2007, cuando salen 'Arrugas' y 'María y yo', que tienen un éxito brutal. A partir de ahí es una estampida, todo el mundo se tira detrás de ellos", reflexiona el autor sobre el impacto de dos obras de temática social, sin olvidarse de la llama que a finales de los 90 mantuvo encendida la mítica revista 'Nosotros Somos Los Muertos'.

Portada de 'Panorama', con ilustración de Javier Olivares.Portada de 'Panorama', con ilustración de Javier Olivares.

García afirma que coordinar este doble proyecto ha sido gratificante y fácil. Y eso que todo el operativo se dispuso desde la ciudad de Baltimore, donde reside. "Ha sido en un 99% igual que si lo hubiese hecho desde España. Hoy en día todo se hace por mail y a través de Internet", admite. Una experiencia, la de vivir en una de las cunas del género, impagable para cualquier especialista en la materia.

"Me está aportando mucho. Abre un poco la cabeza, te hace ver que hay otra forma de hacer las cosas. Por ejemplo, he descubierto el mundo de los festivales de cómics alternativos, como la SPX de Bethesda, en Maryland, o el MoCCA Fest de Nueva York y el Festival de Cómic e Ilustración de Brooklyn, dedicados únicamente a lo que llaman ellos 'small press', que ya no es cómic alternativo, sino de autor, artístico, fanzinero... Ves cómo eso puede generar una dinámica y un circuito. Ayuda a entender mejor cómo se está articulando lo que queda de la industria americana y permite ver con perspectiva el mercado español. Al volver de estar fuera durante meses captas las cosas más destiladas: las tendencias, los sentimientos... Se ve 'the big picture'...".

¿Tendrá este momento dulce un final traumático? "Ésa es la pregunta del millón", confiesa García. "Ojalá lo supiéramos. Hay dos factores a tener en cuenta: uno está fuera de nuestras manos y es la crisis general. Y dentro de las condiciones más específicas de la industria del cómic, creo que va a depender muchísimo de lo que hagamos nosotros. Sería interesante que autores, editores e incluso distribuidoras tuviéramos la capacidad de hacer análisis generales y trazar estrategias para desarrollar a largo plazo. A veces parece que vamos haciendo la guerra por nuestra cuenta en lugar de unir esfuerzos y ayudarnos para llegar más al público", concluye.
Jose María Robles | Madrid

F:http://www.elmundo.es/elmundo/2013/06/10/comic/1370874878.html?a=fdce8ec9b166c4f2dbf10541f30c3e7f&t=1371627957&numero=

África se dibuja en el Festival de cómic de Angulema

Imagen del cómic Vaudoo Soccer, de Simon Mbumbo. youtube Sonia Fernández Quincoces Bilbao 23 ENE 2018...